¿Sabías que…? En la antigüedad se creía que las joyas entregadas en invierno tenían un poder especial.

¿Sabías que…?
En la antigüedad se creía que las joyas entregadas en invierno tenían un poder especial.
Los antiguos pueblos celtas y nórdicos pensaban que, en los días más fríos y oscuros del año, las piedras naturales actuaban como pequeñas luces guardianas, recordando a quien las llevaba que la vida siempre renace… igual que la luz vuelve tras el solsticio.

También en la Edad Media era tradición regalar joyas durante estas fechas como símbolo de protección, prosperidad y nuevos comienzos. No solo eran adornos: eran amuletos que acompañaban a la persona todo el año, guardando deseos secretos y energía de quien las entregaba.

Por eso, cuando hoy regalamos una joya en Navidad, sin saberlo, estamos repitiendo ese gesto antiguo:
ofrecer luz, intención y cariño en forma de algo pequeño pero eterno.

🌙✨ Cada pieza artesanal sigue llevando esa magia dentro.
Y cada persona que la recibe… también.